Pocas empresas pueden tener el privilegio de generar dinero incluso sin que sus clientes conozcan con precisión lo que les están vendiendo. Uno de estos casos es el de las Afores: empresas dedicadas a la administración de activos que serán destinados al retiro de los trabajadores. Estas empresas generan ingresos a través de las comisiones que cobran sobre el monto de los activos administrados. Por lo tanto, mientras más crecen el número de trabajadores formales y sus ahorros, mayores son los ingresos de las Afores.
Se trata de un negocio de gran calidad, sujeto a barreras de entrada muy altas, por lo que es difícil que ingresen nuevos competidores. Además, en un mercado en el que los trabajadores pueden elegir dónde administrar sus recursos, quien ofrezca mejores retornos, naturalmente, debería ser quien atraiga más clientes.
La idea es simple: la reforma a las Afores estableció un tope a las comisiones que pueden cobrar y, por lo tanto, limitó sus ingresos por este concepto. Sin embargo, al mismo tiempo, generó un incremento en el monto de los activos bajo administración. Esto, combinado con el crecimiento de la población económicamente activa, podría beneficiar a las Afores en el futuro.
Este escenario beneficia a distintos jugadores listados en bolsa, pero, dado que Profuturo es el único jugador puro del sector que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores, podría ser una acción a la que deberíamos prestar atención próximamente.